¿Dudas, consultas? Busca aquí.

sábado, 18 de abril de 2015

CUANDO LOS EMPLEADOS DE LA CASA BLANCA HABLAN SOBRE LOS PRESIDENTES DE EE.UU.


El diario El País de España, ha publicado un curioso artículo haciendo eco del contenido de un libro publicado recientemente titulado La Residencia, de la periodista Kate Andersen Brower, y que consiste en los comentarios y testimonios de ex trabajadores (mayordomos, ujieres, cocineros, limpiadores, floristas, entre otros) de la Casa Blanca.

Entre las historias que cuenta la periodista hay tres datos que particularmente me llamó la atención.

La pareja presidencial más agradable

El primero de ellos es que para los empleados de la Casa Blanca, la mejor familia presidencial para la que tuvieron que trabajar fue la familia conformada por la pareja de George Bush (padre) y su esposa Bárbara, y la peor, para ellos fue la pareja Clinton.

"Bill y Hillary Clinton rozaban la paranoia y no confiaban en los empleados. La pareja ordenó rehacer el servicio telefónico de la Casa Blanca para evitar intermediarios y operadores. Brower apunta a que quizá la razón por la que tanto el servicio como los Bush se sentían cómodos era porque estos —a diferencia de los Clinton— habían vivido siempre con empleados en sus hogares.", dice la nota publicada por El País.

La ducha de "Jumbo"

Otro dato interesante fueron algunos caprichos algo extraños de algunos presidentes, entre ellos, el de Lyndon B. Johnson y su pedido especial para su ducha.

"Lyndon B. Johnson quería en la Casa Blanca una ducha exactamente igual a la que tenía en su casa de Washington, que básicamente consistía en un chorro de agua muy fuerte pero con dos derivadas, una manguera que apuntara a la altura de su pene —que él apodaba Jumbo— y otra a su trasero. El agua debía de adquirir una temperatura muy caliente.", refiere la nota.

La familia Clinton y el librazo

Uno de los mayores escándalos de algún presidente de los Estados Unidos, es sin lugar a dudas el escándalo sexual entre Bill Clinton y la becaria Mónica Lewinsky. Pues bien, evidentemente, este amorío entre el presidente de los EE.UU. no fue bien tomado por su esposa, Hillary.

"El escándalo de Monica Lewinsky desde luego no ayudó a que en la Casa Blanca reinara la paz. Quizá uno de los relatos más jugosos del libro es el que cuenta que Hillary pegó tan fuerte con un libro a Bill que la cama se llenó de sangre y el presidente necesitó puntos de sutura.", señala la nota y se cuenta además, que debido a estos y otros problemas, la entonces primera dama, solía calmar su ansiedad comiendo bizcochos de moca. También se dice que tenía de pronto arranques de mal genio. Ojo, que Hillary puede ser la próxima presidenta de este país en el 2016.




LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

EXPEDIENTE OCULTO #11 - MISTERIOS DE LA NAVIDAD